miércoles, 11 de julio de 2012

Nuestras pequeñas catedrales: Santa María de Urgel.

Como continuación de la anterior entrada, Santa María de Sigüenza, esta vez vamos a ir al Pirineo Catalán. En Seo de Urgel (La Seu d'Urgell) se encuentra uno de los mayores representantes del románico catalán, junto al Monasterio de San Pedro de Roda, las iglesias románicas del Valle del Boí o el Monasterio de Santa María de Ripoll, entre otros.
En el caso de Santa María de Sigüenza hablé del exterior. En este, me detengo en la que me parece la parte más interesante, primero el interior y posteriormente el claustro, desde donde también se consigue una buena perspectiva de la catedral en sí.



La entrada en la catedral, previo pago de 2 euros aproximadamente, se realiza por una de sus puertas laterales. A la izquierda se encuentra un sobrio órgano, a nuestra derecha, el ábside. Este ábside es mucho más sencillo en el interior que en el exterior, pero eso no quita que sea bello. El rosetón y los ventanales que se abren entre sus muros dan luz a la imagen de Santa María de Urgel, presidiendo la catedral en su "trono de sabiduría".



Sin embargo, tanto la nave como el transepto presenta los elementos "decorativos" que faltan en el ábside, en forma de pinturas murales entre las que destaca aquella que está pintada en la tumba del obispo Joan Despés. También nos encontramos en esta parte de la catedral con lápidas, retablos e incluso tallas en los pilares interiores.



Esto último se repite en todos los capiteles del claustro de la catedral, los cuales están realmente bien conservados por lo que se puede ver perfectamente toda su simbología, en general la común en esta época de nuestra historia.




Además, desde el propio claustro también se observan, como dije anteriormente, parte de la estructura externa de la catedral. Destacan sus peculariares torres, dos de ellas de aspecto militar, otras dos, más eclesiásticas, actúan o actuaron como campanarios.




Por último, adyacente a la catedral, se encuentra la pequeña iglesia de San Miguel, que al igual que Santa María de Urgel, es de estilo románico. Tras ello, se puede y se debe realizar una visita a su museo diocesano, donde se recoge gran parte del patrimonio artístico de prácticamente todo el Pirineo Catalán.

Como en la anterior entrada recomiendo que tras visitar esta catedral, y aunque las ofertas turísticas en esta zona sean múltiple, dar un agradable paseo por la naturaleza ya que estamos en los Pirineos.




4 comentarios:

  1. Ahí, ahí, siguiendo mostrando nuestro enorme paisaje cultural y arquitectónico, tan rico como desconocido.
    Y por supuesto que hay que empaparse de la naturaleza pirenaica ya que se va allí (aunque yo no he ido, tralalá).

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    1. Imagino que podré seguir mostrando monumentos históricos más "desconocidos", al menos tengo material guardado y espero que este verano pueda ir a algún que otro sitio.

      Los Pirineos, una cordillera impresionante donde se esconde todo lo imaginable. Pequeñas y grandes criaturas, valles impresionantes con sus cumbres, bosques, pueblos centenarios y un largo étcetera. Deberías ir para allá alguna vez en tu vida.

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  2. Suscribo lo dicho por Carlos! Las pinturas murales son muy curiosas, sobre todo por las tonalidades, yo al menos no estoy acostumbrada.

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    1. Bueno, de las pinturas murales que había sólo he peusto esta, que es la que más me llamó la atención. En bastantes de las iglesias que visité por la zona aún conservaban restos de sus pinturas. Debieron ser una pasada cuando estaban en buen estado.

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