martes, 13 de diciembre de 2011

Sidra.

"El mosto dulce llenaba todo el ambiente de los alrededores con su alegre, fuerte y delicioso aroma"




"En el fondo, este olor es lo mejor que ofrece el año, es la esencia misma de la madurez y la cosecha, y es bueno aspirarlo en ese momento ya cerca del invierno porque así uno recuerda con agradecimiento muchas cosas buenas y hermosas".


Aunque pertenezca al libro Bajo las ruedas, del alemán Herman Hesse, y esté ambientado en un pueblo del sur de Alemania, cerca de la Selva Negra, bien podría decirse que estamos ante un pueblo de la Comarca de la Sidra. Ésta está compuesta por Nava, Sariego, Colunga, Cabranes, Bimenes, y en pleno corazón, Villaviciosa, o la Villa, como se conoce por los lugareños.



Esta localidad asturiana, rodeada de prados y pumaradas nos aguarda con sus numerosas sidrerías y merenderos donde poder degustar la sidra, siempre acompañada de una buena ración, y cómo no, en buena compañía.




Sin embargo, el concejo de Villaviciosa no sólo es famoso por su sidra, si no que presenta uno de los pueblos más hermosos de Asturias, formado por numerosas parroquias, cada una con su propio encanto, además de la espectacular ría.
Pero tendrán que esperar ya que todo ello lo dejaremos para futuras historias.

Iglesia de San Andrés de Bredriñana.


domingo, 11 de diciembre de 2011

Catedral de San Salvador de Oviedo.

 "La torre de la catedral, poema romántico de piedra, delicado himno, de dulces líneas de belleza muda y perenne, era obra del siglo dieciséis, aunque antes comenzada, de estilo gótico, pero cabe decir, moderado por un instinto de prudencia y armonía que modificada las vulgares exageraciones de esta arquitectura".


"Entraron en la capilla del Panteón. Era ancha, oscura, fría de tosca fábrica, pero de majestuosa e imponente sencillez".




"Dentro de una cripta cavada en uno de los muros había un sepulcro de piedra de gran tamaño cubierta de relieve e inscripciones ilegibles".


Esta entrada pensaba ponerla desde hace mucho tiempo. De hecho, quería que fuera la primera, dando la bienvenida. Sin embargo, se fue retrasando, sobre todo por la expectativa de visitar Oviedo en un futuro muy cercano.
Y así fue. En este puente decidimos ir a esta bella ciudad asturiana, donde nos esperaba su grandiosa catedral, hermosa por fuera, pero aún más según nos adentramos en cada una de sus dependencias.
Entre éstas cabe destacar el Panteón de reyes, la Cámara Santa con sus espectaculares cruces, o sus capillas.



La descripción se la he dejado a Clarín al completo, ya que en su novela La Regenta plasma con gran detalle algunas de  sus zonas más impresionantes, aunque sea en la imaginaria catedral de Vetusta.






domingo, 4 de diciembre de 2011

Bellver.

"Bellver es una pequeña población situada a la falda de una colina, por detrás de la cual se ven elevarse, como las gradas de un colosal anfiteatro de granito, las empinadas y nebulosas crestas de los Pirineos."



Como describe Bécquer, situado entre las altas cumbres de los Pirineos y las no menos merecidas cumbres de la sierra de Cadí se encuentra Bellver de la Cerdaña.




Este pequeño pueblo, situado en una colina bordeada por el rio Segre se caracteriza por las numerosas calles, serpenteantes y empedradas, que suben hacia la plaza Mayor.




La plaza Mayor, porticada para mayor belleza, en uno de sus ángulos nos presenta a una de sus iglesias. Sin embargo, ésta, aunque algo apartada de la plaza, le confiere un carácter especial.




Pero, sin desmerecer su belleza, lo más impresionante se encuentra en el mirador, situado sobre las antiguas murallas, ya que permite observar el amplio valle del Segre. Para estas vistas, mejor dejo que las descubran cuando vayan.

Y para terminar, una imagen religiosa que espero que haga efecto frente a La cruz del diablo, leyenda de G. A. Bécquer de donde he sacado el primer párrafo.