sábado, 18 de agosto de 2012

La rosa.

Andando por el camino predregoso sólo ves cómo crece la gris maleza en sus márgenes. Con la mirada buscas detenidamente un color que le de algo de alegría, aunque sólo sea el rojo de las amapolas. Pero nada.
Hasta que llegando al final del camino observas ese algo, mucho más bello que esa esperada amapola. Es la rosa que nunca pensaste encontrar.
En ese momento, sólo te fijas en ella, admirándola. Sabes que esa rosa es la que siempre has querido y querrás.




jueves, 16 de agosto de 2012

Parroquia de Somió

En la parroquia de Somió, perteneciente al concejo de Gijón, se encuentran algunos de los lugares más importante para la vida de esta ciudad, como son el Recinto de Ferias y Exposiciones de Asturias (actual punto de celebración de la Feria Internacional de Muestras de Asturias), el Museo Etnográfico del Pueblo de Asturias, el Rinconín con su paseo, y el Parque Cabo de San Lorenzo (también conocido como La Providencia). Pero en esta entrada no nos vamos a deterner en ninguno de estos, ya que algunos los veremos forma más detallada.

En este caso se van a descubrir los sitios menos conocidos o menos visitados de esta parroquia. Para ello, conviene saber que esta parte de Gijón es conocida por albergar el lugar la residencia o de veraneo de la aristocracia de la ciudad desde el siglo XIX, y de las clases altas en los últimos años.
Así, junto a modernos chalets se pueden encontrar grandes mansiones y quintas entre las calles de este barrio. Algunos de estos palacios se mantienen en perfectas condiciones en la actualidad, como es el caso de la Villa María, La Redonda (donde se encuentra el Museo Evaristo Valle), La Riega, y la que posiblemente sea la más conocida, La Concepción.

Villa María

Pero no todos han corrido la misma suerta, abandonados por sus propietarios, van muriendo poco a poco.



Entre los edificios eclesiácticos destacan la iglesia de San Julián de Somió, construida en el siglo XX aunque siguiendo las pautas del arte asturiano más tradicional.



Cerca de allí se encuentra el Convento de las Madres Agustinas Recoletas, el cual forma parte de una de las plazotelas más bonitas que se puede visitar en Gijón, la de Villamanín.


En el centro de la misma se encuentran un roble o carbayo de gran porte que nos recuerda que no hace mucho las carbayedas gozaron de una mejor salud.


Testigos de este pasado también son otros carbayos que se pueden encontrar por sus calles, e incluso en pequeñas carbayedas como la de Candenal.


 





miércoles, 15 de agosto de 2012

El retorno del aguilucho.

Ya estoy de vuelta en casa, tras una larga temporada por tierras norteñas. Como siempre, disfruté de la comida y los merenderos en buena compañía (incluso andaluza), descubrí bellos lugares junto a Mis Cosines (que os lo contará desde otro punto de vista o de otras formas), tuve la suerte de ver en directo los bailes regionales por primera vez; y está claro, que mis mañanas y tardes en la ría de Villaviciosa no me las quitaba nadie (cuando se podía).
E increiblemente, tuvimos muchos, muchos y muchos días de playa en el norte, aunque sólo fui uno.




Y esta foto de un aguilucho lagunero hembra fue posiblemente el momento más emocionante de mis salidas a la ría, cuando llegó al Cierrón, se posó en el suelo durante un par de minutos y se marchó tal como vino.