En la parroquia de Somió, perteneciente al concejo de Gijón, se encuentran algunos de los lugares más importante para la vida de esta ciudad, como son el Recinto de Ferias y Exposiciones de Asturias (actual punto de celebración de la Feria Internacional de Muestras de Asturias), el Museo Etnográfico del Pueblo de Asturias, el Rinconín con su paseo, y el Parque Cabo de San Lorenzo (también conocido como La Providencia). Pero en esta entrada no nos vamos a deterner en ninguno de estos, ya que algunos los veremos forma más detallada.
En este caso se van a descubrir los sitios menos conocidos o menos visitados de esta parroquia. Para ello, conviene saber que esta parte de Gijón es conocida por albergar el lugar la residencia o de veraneo de la aristocracia de la ciudad desde el siglo XIX, y de las clases altas en los últimos años.
Así, junto a modernos chalets se pueden encontrar grandes mansiones y quintas entre las calles de este barrio. Algunos de estos palacios se mantienen en perfectas condiciones en la actualidad, como es el caso de la Villa María, La Redonda (donde se encuentra el Museo Evaristo Valle), La Riega, y la que posiblemente sea la más conocida, La Concepción.
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| Villa María |
Pero no todos han corrido la misma suerta, abandonados por sus propietarios, van muriendo poco a poco.
Entre los edificios eclesiácticos destacan la iglesia de San Julián de Somió, construida en el siglo XX aunque siguiendo las pautas del arte asturiano más tradicional.
Cerca de allí se encuentra el Convento de las Madres Agustinas Recoletas, el cual forma parte de una de las plazotelas más bonitas que se puede visitar en Gijón, la de Villamanín.
En el centro de la misma se encuentran un roble o carbayo de gran porte que nos recuerda que no hace mucho las carbayedas gozaron de una mejor salud.
Testigos de este pasado también son otros carbayos que se pueden encontrar por sus calles, e incluso en pequeñas carbayedas como la de Candenal.